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jueves, 13 de marzo de 2014

Manejando las crisis


En tiempos de crisis  cuando se mueven y se derrumban los puntos de apoyo que te aportan  seguridad, sea esta material, afectiva, social, es probable que te encuentres en un estado mental confuso, disperso, o preocupado por lo que pasa y lo que puede pasar.  
La mente agitada, confusa, llena de pensamientos de miedo e ira, necesita calmarse, enfocarse, disminuir la ansiedad, puedes practicar la meditación de atención plena o mindfulness.
La meditación nos permite en momentos que estamos llenos de miedo, rabia y dolor, detenernos, observar, serenar la mente y relajarnos, para con claridad darnos cuenta donde estamos atascados para  erguirnos y seguir adelante  cuando preferimos colapsar o evitar lo que estamos sintiendo.
Al sentarnos y respirar, producimos nuestra verdadera presencia en el aquí y ahora y la ofrecemos a nuestra comunidad y al mundo.
Practica: chequeo atento.
Postura: 


Mantén la espalda recta y las manos juntas sobre tu regazo. Si te sientas en una silla, asegúrate de que los pies descansan planos sobre el suelo o sobre un cojín. Si se te duermen los pies o las piernas o empiezan a dolerte mientras estás sentado, simplemente ajusta la posición con atención. 
Puedes mantener la concentración siguiendo tu respiración y de forma lenta y atenta cambiar tu postura. Deja que todos los músculos de tu cuerpo se relajen. No luches ni te esfuerces. 
Practicando: este ejercicio puede realizarlo durante cinco minutos o mas si asi lo desea, la practica constante, genera beneficios. 

CHEQUEO ATENTO

Empiece dedicando unos instantes a tranquilizarse.
Dese las gracias por permitirse el tiempo necesario para llevar a cabo esta práctica meditativa. Empiece el chequeo atento sintiendo su cuerpo y su mente abriendo un espacio a todos los pensamientos, emociones o sensaciones físicas que afloren.
Tome aire y déjelo ir, inspire y observe la emergencia y desaparición de cada respiración.
Respire, siguiendo con atención tu inspiración y espiración. Cuando aparezca algún sentimiento, reconócelo. Cuando surja un pensamiento, identifícalo y reconócelo.
Puedes aprender mucho observando lo que pasa en tu cuerpo y en tu mente durante la meditación sentada. Y sobre todo, sentarse es una oportunidad para ti de no hacer nada. No tienes que hacer nada; sólo disfrutar sentado  mientras inspiras y espiras.
Es importante dejar que tu cuerpo se relaje completamente. Disfruta sentado y acéptate tal como eres. Incluso si hay alguna tensión en tu cuerpo, algún dolor en tu corazón, acéptate tal cual.
Al terminar, tómese el tiempo necesario para anotar cualquier pensamiento,  sentimiento y sensación que a hay advertido mientras llevaba la práctica de meditación.

Miriam Guzmán Martínez

miércoles, 15 de enero de 2014

MOMENTO PRESENTE

El estrés y el estilo de vida acelerado, no nos permite darnos cuenta de la vida que está ocurriendo al frente de nosotros en este preciso momento, es fácil encontrar  el deseo de  ser diferente o ser  alguien mejor o  distinto, pensamientos que  ocurren  con frecuencia y el hecho de  permitimos  estar  con quienes somos  y dejar que la  verdadera esencia  de cada uno se exprese tal y  como es,  sin tanto agite, sin tantas nubes de pensamiento, nos brinda una cercanía a nosotros, a apreciar lo que ya tenemos.
Al  respirar y solo observar, empiezas  a notar  lo   que ya existe. Prestas atención a lo que ya sientes, tristeza. Aburrimiento. Felicidad. Alegría. Hambre.  Al tomar conciencia (la capacidad para saber lo que estas sintiendo) y estar presente (la capacidad de vivir un sentimiento a la vez que lo sientes y lo dejas estar), puedes estar con aquello que crees que te puede hacer daño sin que eso suceda.
Para aclarar la idea de cómo funciona nuestra mente, la escritora Catherine Ingram cuenta en su libro Presencia  apasionada sobre una amiga suya que le dice:
-Imagina que estas rodeada de mil tigres hambrientos, ¿qué harías?.
-Vaya no se qué haría, ¿qué harías tú?. Pregunto Catherine.
-¡Dejar de imaginar! –respondió su amiga.
La mayoría de nosotros estamos tan fascinados con los temibles tigres de nuestras mentes –nuestras historias de miedo, sufrimiento, angustia,  etc.- que no nos damos cuenta de que pertenecen al pasado. Y creo que este es el punto, estamos presentes  en el momento en que dejamos de alimentar los tigres. No es una idea extravagante o un concepto complejo que se encuentra en algún lugar en el futuro,  si sólo podemos encontrar la manera de llegar allí.  En su lugar es la experiencia directa de la vida, como es el caso,  en este momento a través de meditación a través de ser consciente. Libre de juicio,   con la claridad que la vida se vive "como es" y ahora.
Esto es lo que significa estar ´presente,  cuando estamos en contacto con ese lugar dentro de nosotros mismos, cuando podemos empezar a aplicar esta cualidad de la conciencia de todos los aspectos de nuestras vidas - especialmente nuestras relaciones con los demás (ya sea personal o profesional), el mundo comienza a ser muy diferente . Hay una sensación de satisfacción subyacente y confianza inquebrantable que nos permite ser feliz y comprometido en lo que estamos haciendo.
El futuro nace del presente, por lo que es hasta el presente que tenemos que mirar primero.  Por supuesto, es bueno tener sueños y para planificar el futuro, pero si podemos centrarnos en el momento.
Y ahora qué esperas para estar contigo, respirar y prestar atención a tu respiración por tres minutos a diario… ahora, en este instante.
Miriam Guzmán  Martínez
 

lunes, 27 de agosto de 2012

Que es el miedo


Que es el miedo? Es no estar preparado? A afrontar una cosa, o eventualidades y quizás miedo a   cosas que  van a ocurrir, y es  desconocido  lo que puede ocurrir o no en el futuro.

El miedo es no saber, proviene de la ignorancia, y a medida que aumentemos el conocimiento disminuye la inercia.

En proporción una situación puede variar de 1 a 99% o viceversa, pero nuestro miedo es al 100%. El temor dice que no quiero que pasen ciertas cosas, y hay dos opciones, que los rumores o escenarios sean positivo o negativo, pero no son hechos.

El mayor miedo que tenemos, es  la muerte, pero es un hecho que va a pasar, cual es el punto de negarlo?, de  tener miedo?, por no querer la muerte, no la evitamos. Aprender a  ser razonable, hay cosas que van a pasar, y negarlas no tiene sentido, todo lo que nace muere.

Es mas beneficioso y razonable, mientras viva voy  a vivir lo mas positivo y feliz posible. Aceptar la muerte, nos pasa a todos.

Cuando hayamos completado las condiciones,  moriremos, tal vez jóvenes o ancianos.

Aceptar el  principio que si hay algo que va a pasar, que no podemos evitar, simplemente pasara.

Los otros miedos son más sencillos de manejar. El miedo no nos protege, tenemos que ver como cuidar, proteger nuestra vida. Es debilidad y es importante aumentar nuestra fortaleza, valentía, y como hacerlo? La meditación lo permite.

En la fe no hay miedo, esta relacionada con el saber, la confianza, si tienes miedo a fallar, te falta confianza en ti, y si estas preparado o preparándote, confía, porque un fracaso es un escalón para mejorar, y es un empujón a hacerlo.