martes, 29 de octubre de 2013

Atención plena (Mindfulness) para padres e hijos. Practicando en casa.

      La atención  plena es para  Jon Kabat-Zinn una “capacidad humana universal que puede ser cultivada, sostenida e integrada en la vida cotidiana mediante la práctica de la meditación”.
   Jon Kabat-Zinn junto con su esposa publicaron en 1997 “Everyday blessings: the inner work of mindful parenting”,  ellos explican en esta obra que “Para estar en pleno contacto con nuestras vidas, hay que aprender a desconectar el piloto automático y aterrizar en el momento presente, vivir  intencionalmente en el ahora, practicar lo que llamamos la “paternidad atenta”. La “paternidad atenta” no es sólo un antídoto contra el estrés, sino un modo de enriquecer, desde dentro, la experiencia de ser padre. ¿Cómo?:
- Poniéndonos más frecuentemente a la altura de nuestros hijos.
- Aprendiendo de ellos todos los días.
- Observándolos calladamente.
- Fijándoles ciertos límites, pero sin controlarles en todo momento.
- Introduciendo pequeños ritos cotidianos que refuercen los lazos familiares.
- Regalándoles nuestro tiempo y no estando siempre  en automático con el celular en la mano.
     Para aquellos padres que me han preguntado qué hacer y cómo cultivar la calma y atención en sus hijos, en tiempos de tanta velocidad, les sugiero,  practicar tanto ellos como los niños, actividades como la conciencia de la respiración cada vez que se cepillan los dientes, ponen sus medias, se colocan los zapatos o lavan los platos. 
    La atención en la respiración ayuda a los niños a realizar actividades sin estar en piloto automático. Al interrumpir la conducta automática, tanto los padres como  los niños tienen el tiempo y el espacio mental para hacer conexiones entre lo que están haciendo, lo que están pensando y cómo se sienten.

Si desean  mas información, acerca de actividades de  atención plena (mindfulness), contactarme al grupoatencionplena@gmail.com

lunes, 14 de octubre de 2013

LA CONEXIÓN CON EL CUERPO Y LA ATENCIÓN PLENA (MINDFULNESS)

La atención plena (mindfulness) se trata de conectar con el cuerpo, de prestarle conciencia y atención. No se trata de pensar en el cuerpo, de juzgar lo que sucede, de intentar relajarlo o de irritarse con él, sino simplemente de entrar en contacto con el, darnos cuenta y reconoces como  nuestro cuerpo siente o experimenta, lo que resulta muy útil para trabajar con el estrés, la ansiedad y el dolor físico.

La atención plena nos puede mostrar muchas cosas sobre nuestro mundo y nuestra vida, y también nos muestra lo que el cuerpo necesita para sobrevivir, poniendo de relieve el modo en el que el estrés y la ansiedad nos afectan y enseñándonos a manejar mejor el bienestar, el dolor y la enfermedad física.

 El cuerpo es el vehículo con el que contamos para llevar a cabo el viaje de la vida, y en aras de su salud, bienestar y longevidad, debemos tratarlo con esmero. La técnica de la observación corporal nos permite investigar profundamente el modo en que, instante tras instante, experimentamos nuestro cuerpo.

El objetivo de la observación corporal consiste en fomentar la experiencia “intracorporal”, algo que puede ser muy beneficioso, si somos como la mayoría de la gente que vive fuera del cuerpo pensando en el futuro, recordando el pasado, imaginando situaciones y de una u otra forma atrapados en nuestros pensamientos.

Durante la observación corporal, uno presta atención metódicamente a diferentes partes del cuerpo, empezando por el pie izquierdo y terminando por la cabeza, siendo muy amplio el abanico de sensaciones físicas que en tal caso pueda experimentar, además de ser acompañado de pensamientos y emociones.  También la exploración corporal puede ayudarnos a clasificar esa multitud de sensaciones y experiencias internas en tres grandes categorías: agradables, desagradables y neutras.

Dado que el cuerpo es un organismo dinámico que se halla en continuo proceso de cambio, no existen dos observaciones corporales iguales. Conceder espacio regularmente a nuestra experiencia de las sensaciones corporales es sin lugar a dudas beneficioso para la salud.

Para disfrutar de sus beneficios es recomendable dedicar unos minutos a la práctica, principalmente a primeras horas de la mañana antes de levantarte, inunda tu cuerpo de atención y presencia, cierra los ojos y lleva la atención sucesivamente a las distintas partes del cuerpo: manos, pies, brazos, piernas, abdomen, pecho, cabeza y de la cabeza a los pies. A continuación siente la totalidad de tu cuerpo, completamente presente y no te preocupes si tu mente consigue apartar tu atención del cuerpo ocasionalmente y te quedas perdido en algún lugar pensando, simplemente, en cuanto te des cuenta que eso ha sucedido, re conecta tu atención hacia  el cuerpo de nuevo.

Conecta con atención y presencia con tu cuerpo las veces que puedas,
Miriam Guzman Martinez
@miriamguzmanm
grupoatencionplena@gmail.com


martes, 1 de octubre de 2013

LA ALIMENTACIÓN Y LA ATENCIÓN PLENA (MINDFULNESS)

La atención plena  consiste en ser consciente de cada instante. Se cultiva al prestar  atención a cosas en las que en general, no se nos ocurre ni pensar, como por ejemplo: al cepillarnos los dientes, al comer, al caminar, al practicar deportes, entre otros.
¿Qué es comer? Comer es, después de respirar, una necesidad vital básica. Es imposible vivir sin comer y el impulso a satisfacer cada día esta necesidad. Debemos darnos cuenta de que todos nos alimentamos y de que todos hemos tenido que aprender  hacerlo y lo hacemos de continuo, no sólo para seguir vivos sino, muy a menudo, por el mero hábito de satisfacer deseos que poco tienen que ver con la nutrición y que muy a menudo, en cambio, se derivan más de la insatisfacción emocional que del hambre.
Además, compartir la comida sigue siendo uno de los vehículos principales, más profundos y satisfactorios de relación social y, en consecuencia, satisface también otras necesidades muy profundas.
Cuando prestamos una atención deliberada a lo que sucede en la boca mientras masticamos una uva, después de haberla contemplado un buen rato y de haberla visto más allá de nuestras ideas y opiniones al respecto, su sabor explota en nuestra boca y en nuestra mente y provoca una sensación de frescura y novedad que suele ser muy reveladora… todo un universo desensaciones desplegándose y combinándose de continuo instante tras instante. Y eso no sólo ocurre con el caso de la uva porque, si masticamos despacio, podemos llegar a degustar intencionalmente cualquier cosa, saborea realmente ese bocado de comida, masticarlo y conocerlobien antes de tragárnoslo.
Una práctica para nuestra vida diaria  es al comer preguntarnos que deseamos, que proporción y  conectar con ese sabio que todos tenemos y  escuchar los que nos dice.
Una vez a la semana podemos hacer una comida en silencio, observar con detalle lo que comemos, oler los aromas que tiene, masticarlo con calma, disfrutar su sabor, pensar de donde viene, como llego esta comida a nuestras manos, quien y como la preparo? y agradecer todo ese proceso que hizo posible que este en nuestra mesa.
Buen apetito, con atención y concentración,
Saborear lo que comemos, nos acerca al  contacto y disfrute con nuestros sentidos, vívelo cuantas veces puedas!!

Miriam Guzmán M